dibujos en el agua

martes

 




Vagabundo, Poesía. Nueva York 1996
200 páginas, editorial remolino


 













Todo esto se fue diseñando


Por ensayo y error, con la masa de la probabilidad. Partió, dicen, llegando de las estrellas, cuando ya todo era de las estrellas y cayó en esta, que ardió por siglos y derritió y achicharró, mil veces más, esta lavaza  mineral, que siguió mutando, en varillas. Cristales, oros y barros, estos últimos los responsables de los mares y las aguas. Todo esto pasó siendo diseñado, auto formado, deformado, torcido, para formar a la caverna monocelular, a los cilios pestañantes, las garras anfibias y las escamas. Pasó de lemures a gorilas. A Pájaros. hasta llegar a esto, que fuera antes nubes incluso pasto, ahora ésto, acaso terminado, en carne.Todo ha caído en trampas, involucionado, implosionado. hasta convertirse en nosotros corporales, estas palancas de los huesos, las nervias eléctricas, oculares, timpanales, vaginales, mamarias. Y se gastó toda la energía del cielo para llegar aquí, a ser carne. Con sangre para alimentarla. Y la vieja apuesta del estímulo y la treta de la recompensa, en formas de apetito y orgasmos, nos ha amarrado a este manto. Tan tupida y coloridamente que  carne compartiremos. Para inyectar y recibir la clave de la multiplicación carnal., vellada, enrollada con piel. Labiada. Testicular. Carne colosal.


sábado

 


domingo

 













The End 

¿ Cuándo llegará la hora de los créditos de estas películas ?. Ni siquiera llegaremos a verlos, por que serán otros las que las vean por nosotros, por que nosotros nos habremos ido al zoom desvanecido hasta el negro de rigor. Esas canciones que no supe que estaban en estas películas, que eran todos los días , todos los momentos que vivimos.  La gran escena en sepia, de la desvirginación, sin necesidad de sub-títulos, por que los sonidos de gozo son universales. El suspenso de la risa. Las cámaras lentas que vivimos al abrir las puertas que conducen al riesgo. Estas películas que tenían unas músicas que fueron hechas para acompañar estas imágenes de  uno viviendo y que ahora solo acompañan tiras de letras, donde el actor principal eras tú, o yo, y por eso apareces primero, por que no está ordenada alfabéticamente, si no por la importancia de rol en estas películas. La vida tiene música incidental y es el sonido que hacen todos los acompañantes del mundo. Esta película china, donde comimos en cama. Los close-up de las lágrimas. Es inquietante esa ordenación de canciones, pues en todos los cines del mundo, todos los directores del mundo han conseguido que todos los músicos del mundo compongan música para estas películas. Y tendrá por fin, al final, un the end, reservado para nosotros solamente, mirando al horizonte con cuadros de difusos paisajes. 

 














Paisajis

sábado

 







Un terrón de tiza

 Un terrón de tiza cuando es empujado contra el suelo se gasta tanto como la fuerza con que se aplasta mande. Y deja sonar un ronquido de baja frecuencia obligado. Y esparce un pequeña nube de pedazos de pan, el color no importa, aunque casi siempre es blanca esa nube de pedazos. Y todo se debe a que el cemento sobre el que se raspa, es más duro que el terrón. Y esta unión severa, deja a cambio de gastarse asegurando su demolición completa, una línea. Que es hecha de memoria, por que se memorizan las líneas que se necesitan para hacer que la mesa abierta de cemento quede dividida en figuras. En patios encementados, en plazas de cemento y a veces, en la vereda que bordea la calle, que es una vereda más grande. Otras veces estas figuras son enumeradas cada una en el centro. Hasta completar un avión con cuadrados numerados, sobre los cuales se podrá saltar con una tarra vacía de betún de zapatos, llena de arena,con todo un compendio de reglas que estos dibujantes mandan.

 











Se pueden contar todas estas piscinas vacías

Se pueden contar todas estas piscinas vacías, donde van a parar las hojas secas, cajas de cemento que tienen en su fondo cosas desoladas, cosas abandonadas en una mantilla de agua podrida verde, las guardan con agua en invierno, para que sus paredes no se partan y el agua que era clara y transparente, en la que estos cabezas se bañan, ahora es un caldo de jalea verde que empuja sus paredes hacia afuera de su centro, vendiéndolas en su fuerza y son más de penumbrosas que las piscinas vacías. Piscinas vacías de cemento vacío de color celestial emblanquecido y marcas de patas de aves en su pequeña costa que tienen. Y a veces la fuerza de la tierra le gana la fuerza a los muros celestiales y aparecen grietas, por donde escapa el agua. De todas formas su paralelepípedo sentido se ha vuelto, vacías, confuso con un motivo erróneo  Y hasta cuando se les ven sin gente en ellas o cerca de ellas, con esa superficial e idéntica foto del cielo, contienen en esta figura de cemento una ventana horizontal que no va a abrirse nunca, quizás solo cuando estén vacías y es que se les ha derretido este vidrio de agua que tenían.

 











Durmiente

Era del tamaño de una arveja y durmió todo el invierno pegado al vidrio. Hay dos líneas plateadas, una, más pálida, la hizo por donde entró en otoño y la otra, más brillante, la marcó al irse en verano.


 















Cl

 











Aviones

La primera vez que alguien me tomó la mano, más allá de querer sujetarme, fue la niña Lola, fue más emocionante que tener  bajo la cama, la caja del libro que enseñaba a hacer pisos para sentarse, llena con lápices de color verde y un cuaderno. Le decíamos así por que ella decía que era lola y no niña, decía que ya sabía todo lo que una mujer debía saber de la vida, me llevó cruzando todo su patio de pasto hasta el resto del patio trasero. Yo había calculado varias veces cómo sería un encuentro en un patio trasero. Y este era un lugar discreto y semi-abandonado desde donde venían unas secuencias de tec tec intrigantes. Cuando lo vi, le solté la mano inmediatamente a la niña lola y sin darme cuenta: puesto al final de un gran palo vertical, clavado al centro del patio; había un pequeño aeroplano amarillo, al que el viento le hacía girar rápidamente su fina hélice. De allí venían esos tetec. Ese día supe, que , más que el amor y la comprensión de las andadas de la niña lola, mi especialidad iban a ser las aviaciones del mundo.

 











Árbol

Hoy se han cortado dos árboles enormes y desarrollados, que yo mismo planté hace mucho en jardín muy pequeño de una casa pequeña.
Habían levantado la vereda y roto las cañerías de agua. Sus ramas anudaban los cables de luz. Sus hojas rojas anegaban las calles en otoño. Para la mayoría de las personas , sus crímenes eran demasiados. Eran pocas, estas personas, las que supe, juntaban sus hojas en otoños, de las que sé hacían cubiertas de cuadernos y pequeños cuadros. Las que se detenían a conversar bajo la sombra, o se besaban allí, intercambiaban objetos domésticos, tazas con arroz, hasta chalecas rojas, era un lugar cubierto. Cobijado. Donde antes estaban sus grandes sombreros de hojas, ahora solo hay cielo. Se han acabado las lecturas, los corazones tallados en caligrafía. No queda nada más que pedazos de madera muerta. Su estocástica casa de ramas, ahora está ordenada y cuadriculada.
Todos estos restos se han guardado para  tallar algo en ellos. Y mientras se tallen estas figuras que hay dentro de estos troncos, estas pinzas de cangrejo, estos enanos gigantes, se puede llegar a redactar una turbia afirmación, estas manos de dedos terminados en caras risueñas y raras, acaso vana, ...nunca plantes, ni dejes crecer algo demasiado grande en un espacio tan pequeño, estos peces con hélices y aletas, ...si lo haces, tendrás que cortarlo un día y hacer algo bello con sus restos...estas raras sillas de tres patas.






 










Gaviotas

Se escuchan voces de gaviotas. Sobrevolando los cordones de árboles, pasan con aletazos largos y suaves. Han evitado el cielo de la ciudad y comienzan a reagruparse, vienen tirando de las manillas que arrastran las cortinas de la lluvia. En pocos momentos esta agua que cae empujada por su peso llega a los patio de allá abajo y sigue cubriendo el resto de todos los techos, hace con ellos una música de lata y agua, tan conocido y hasta somnífero. No se puede culpar a las gaviotas por traer agua, como lo hace la gente, la culpa es del agua, por no dejar que nadie salga a su  patio a fabricar las figuras de papel que habían planeado para ese día, los cocktail servidos en copas de vidrios coloreados, todas estas conversaciones y tandas de risa planificadas. Y esta aguada cortina es imposible, hará toda la fiesta para ella sola. Nadie está invitado. Y los que no están invitados fabricarán estas figuras de papel de arroz bajo techo, estas copias de la torre de Sant'Elia. Apuntarán en sus figuras de papel ...un automóvil rugiente, que parece correr sobre la metralla, es más bello que la Victoria de SamotraciaY algunos van a quedarse sobre la cama, acostados y vestidos. Y volverán a dormir, por que el ruido de la lluvia y los ganchos del viento sobre los árboles, es igual al que nos llega del golpe del agua y el acero de un barco abatido hace años en el mar.


viernes

 















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chi



 















Cachal.

jueves

 










Estrellas de cartón


Mi hijo me invitó a comer, comida de cartón, en un palacio comercial de cartón, donde se escuchan canciones de cartón y sirven esta comida en bandejas de cartón. Hemos tenido una charla ligera sobre las bondades del cartón, bebido agua dulce de cartón y masticado amarillas papas rectangulares de cartón. Yo le cuento que en otras partes se come comida que no es de cartón, pero las palabras me salen de cartón, El se ríe con carcajadas de cartón y me da la bienvenida oficial al gran palacio del cartón. Al rato bajamos por escaleras mecánicas de cartón y nos despedimos en un gran estacionamiento completado con autos de cartón. Por el espejo retrovisor, del que cuelga un verde pino de cartón, alcanzo a ver los aleteos secos de mi párpado derecho de cartón

miércoles

 















Tengo una silla

Tengo una silla que no se deja tapizar hace 48 años...la he tenido siempre. Está en un pasillo largo que queda antes del salón del inconsciente, allí espero sentado todas las noches una vez que estoy profundamente dormido, a que pasen las manadas hacia el subconsciente y me inviten a beber té con alicia, un conejo y todos los fantasmas del futuro. Los fantasmas del pasado solo son parte de la decoración. Bebemos, comemos galletas de azúcar y de madrugada la silla llega caminando al salón y me obliga a volver y despertar, un día, en algún momento, no volveré a subir a esa zancuda de madera cuatro patas sin tapizar y me quedaré allí, en ese salón, esperando a que se abra la masa que conduce a la oscuridad luminosa del vacío. Y será la única que me vea hundirme en el licor de la muerte. Quizás ella vuelva y puedas tapizarla con motivos florales y donarla al museo del pueblo en forma de monumento.

sábado

 









Dos tazas vacías

Mi madre tenía un ojo más azul que el otro y cuando lloraba el azul brillaba más por que salían más lágrimas de el, Dios existe.Mi madre tenía dos ojos puestos en la cara y eran de distinto color y lloraba como todas. Dios no existe. En la antiguedad se pintaban pájaros en los toneles en los que se buscaba agua. Dios existe. En las tazas de los colegios se escriben los nombres de los alumnos. Dios no existe. Tengo un libro que dice doscientas veces por página, dios existe. Dios existe. Tengo un almanaque científico que habla de las arvejas y como han cambiado en el tiempo. Dios no existe. Los perros cuando copulan se quedan unidos por su aparato sexual irritado. Dios existe. Los canarios defecan sobre todo lo que ven, incluso sobre los sagrados templos. Dios no existe..Por que la definición de la transversal oblicua de la energía tardía de los fotones ordinarios, se acumula en el campo magnético de las placas de plomo. Dios existe.. Cuando el vacío se agranda al chocar dos agujeros negros y nos hace suponer que será el destino de todo el universo, convertir en vacío absoluto. Dios no existe..Cada día que pasa, cada minuto que pasa, cada segundo que pasa. Dios existe. Hasta ahora llevo cincuenta años cabalgando sobre un sueldo de piedras molidas y grandes adinerados que me dicen que comer piedras hace bien. Dios no existe. Duermo. Dios existe. Duermo. Dios no existe.. Existe, arrodíllate y abre tu corazón y tu billetera y a tu mujer entrégasela al culto. Dios existe. No existe. Nunca te arrodilles, compra panes dulces y regálaselos a los ancianos en los parques y el vientre de tu novia resérvaselo a tu hijo. Dios no existe. Escucha nuestra radio. Ya sabes el número de cuenta. Bendición, bendición, bendición. Escucha opera por las tardes, escupe en los bares de la fe y cómete los santos por la cabeza.. Dios no existe. Dios existe. No existe. Si existe.No.



viernes

 










Felpa.
Y todas estas veces que cantaste para mí. Todas esas canciones de felpa, de tejidos violetas a mano. Todas esas calles que dibujamos para que los cangrejos pudieran llegar al mar. Estas miles de tazas de agua con limón. Que bebíamos con los ojos cerrados. Tragándonos jardines con abejas y sonido de hojas con viento. Estos perros que se reían. Todas estas habitaciones, desordenadas en todas direcciones. Estos elefantes de madera con olor que venían a dejar a sus compañeros muertos a sus cementerios. Las ruinas que dejamos para que la enredadera las masticara y construyera allí un bosque cien años más tarde. Las madres que conocimos, esos abuelos y reuniones de niños y casas de papel. Todas se habrán vuelto ausencia. Y esa es una palanca poderosa que maneja los engranajes de una maquinaria implacable de vacío. Mil flores, canta, mil flores, canta para mí, aunque ya no pueda escucharte. Ven a cantar para mí al menos unos días en otoño. Yo te estaré esperando aunque nunca mas lo sepa, te esperaré, en esta frazada de tierra. Que se ha comido mis oídos y a mi corazón. Y ha construido con ellos una quietud inquietante. Canta para mi, mil flores, estas suaves canciones de felpa.

jueves

 
harp




martes

 







Babeta mocoso

Oye cabro, la tarde se puso brígida cabro, te fijaste como rajaron todos los perros que habían en la calle y no quedó ninguno, ni pescaron las vienesas que le habíamos traído loco, cacha como se encendieron las ampolletas de los postes de luz, cacha, les pusieron mayas, ya no se pueden quebrar gallo. Toda la gueá se puso amarilla con esa luz , podrían ponerlas blancas las gueás, asi amarillas me recuerdan las murallas de la carnicería del guacho que cagamos todos los días con estas vienesas terribles de podridas. Que tranfuga. Seguro que vienen los guardias que puso el alcalde, siempre rajan los perros porque se los cagan con alambres con corriente, todas las viejas están durmiendo a esta hora y no se puede conversar con nadie. Que brígido loco. Casi me llega a dar miedo, yo sé que tu no hablas porque estas cagado de miedo, chupa más antes de que lo botes como ayer, mira como tienes la cara llena de baba loco, por eso te dicen babeta mocoso, que brígido vivir acá mocoso. Te vas a morir y no se acordara nadie de ti getón kuliao. No existes ya, solo naciste para cangrejear conmigo. Chupa más vinoco loco.

jueves

 










El Globo.

Comenzó a volverse visible, siendo una bola voladora, venía probablemente desde lejos, en estos días celebran fiestas en las casas grandes , por la altura que traía y la dirección de su ruta. Se movía muy lento ya, quizás el río de viento en el que estaba montado lo había abandonado ya, así que caía, caía y el sol lo tenía envuelto entero. Bajó meciéndose por el peso de su nudo y su pedazo de hilo que lo descompensaban, había avanzado mucho, tanto que había atravesado la ciudad entera y vino a bajar en estos campos secos, de cercas rotas y pequeñas casas semi abandonadas, con pastizales enormes que se van secando en enormes extensiones de soledad. Su aterrizaje fue largo y suave por encima de los racimos de semillas, corrió sobre ellas un largo tramo sin volver a levantarse y su impulso encontró final al chocar con los bordes del cerco de alambres que cuadraba todo este pastizal. El calor lo hacía verse más azul todavía y al pastizal más ardiente, en la ventana cercana, una cortina reseca temblaba, como si alguien buscara mirar qué era aquello flotando en el pasto. El silencio es muy pesado en esta abandonada postal, aunque se quiebra en pequeños accidentes con el silbido de las golondrinas que cazan zancudos en este tiempo.


martes

 










Peluca
Siempre había querido una historia que hablara de los pelos que tienes en el pubis y en la vágina que te dieron los agentes naturales. Pero no había encontrado la forma de recordarlos, pues tendría que recordarlos, ya que no me dejarías armar esta historia mirándotelos, así que los recuerdo como si los estuviera viendo. Toda esa compilación que es el único mechón que me ha interesado, por su posición y su consistencia, es visual, visual. Ordenados en forma de progresión matemática, como acostumbra la naturaleza a ponerlos en filas, todos para hacer un retrato de modelo pilosa recostada en un diván y uvas en las manos. Anda, comparte lo que te dieron. Los voy a conseguir al final de la historia, por mientras, el míratelos con los ojos cerrados, me hace pensar que pudiera tener la forma , de encontrar la forma, de convencerte, para que me dejaras pasar la tarde en eso, mirando, con los ojos abiertos, esa cantidad de negro bordeando tanto rosa, que de seguro debes tener puesto allí para adornarte la mejor parte después de la gran cara de egoísta que tienes.

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